sábado, 19 de septiembre de 2020

EL ORIGEN DE LA UVA MONASTRELL

 EL ORIGEN DE LA UVA MONASTRELL. 

Por Emiliano Hernández Carrión.

    La curiosidad innata que preside la mayor parte de la actividad humana y, que duda cabe, es la que le ha ayudado a progresar, nos lleva casi siempre a preguntarnos por el origen de las cosas. Es como cuando quieres hablar de algo concreto y lo primero que haces es buscar la definición en el diccionario. Y esto es lo que pasa con la variedad de uva Monastrell, de la que tanto se habla y que hoy por hoy, como se suele decir es una variedad en expansión, pues ya es la segunda variedad más cultivada en España, mientras que hace unos años, en concreto en 1996, cuando Francisco Pardo publicó su magnífico libro sobre la vid y el vino en Jumilla, era la tercera en extensión cultivada.

    Generalmente casi todos los seres vivos de una misma especie suelen tener un tronco u origen común, que se va diversificando en distintas variedades con el paso del tiempo, aunque en el caso de los perros (canis familiaris), parece un poco exagerado el número de variedades. Esto mismo ocurre con el ´genero "vitis", al que pertenece la uva Monastrell, cuyo origen más antiguo, en especies silvestres por supuesto, se conocen desde el Terciario, como por ejemplo la "Vitis praevinífera", que es considerada la madre de todas las formas viniferas, como la "Vitis aussoniae", cuyos hallazgos también se han encontrado en América y Asia, e incluso en Islandia y Groenlandia, claramente durante períodos climáticos que permitían esta proliferación. En Europa, durante las glaciaciones y demás pulsos del cambio climático, la presencia de la "Vitis aussoniae" se redujo a la cuenca mediterránea, evolucionando en cada zona variedades distintas. Así sabemos, que en el antiguo Egipto faraónico  se conocían ocho variedades de vides, tanto viníferas como de consumo como fruta.

   


Los restos más antiguos que conocemos de elaboración del vino, se han encontrado en Georgina, en las montañas del Cáucaso, con fechas en torno al 6000 a. C., aunque no conocemos la variedad o variedades que utilizaron, pero que indudablemente habían evolucionado de la "Vitis aussoniae".

    Indudablemente en la Península Ibérica también evolucionaron otras especies de "vitis". Pero lo más importante de todo, es que las especies evolucionadas a un lado y otro del Mediterráneo, se podían hibridar entre sí, y decimos lo de sorprendente, porque esto no siempre es factible, por ejemplo, dentro del mundo animal, los babuinos que viven a uno y otro lado del río Congo, si se aparean entre sí, no engendran, han evolucionado paralelamente pedro de forma diferente. El ejemplo más clásico es el apareamiento entre un burro y una yegua, que nace una mula, que es estéril, y con ella acaba la especie. En el caso de las vides de la cuenca del Mediterráneo, por lo que sabemos hoy, no ha sido así, para bien del vino.

    La ingente cantidad de culturas que han crecido y surcado el Mediterráneo, practicaron la hibridación entre vides de uno y otro lado del Mediterráneo, suponemos que con resultados desiguales, pero que evolucionaron en la Península Ibérica, no sabemos si con algún aporte de otras zonas mediterráneas, traídas por los colonizadores orientales pero está claro, y en esto coinciden casi todos los autores, que la Monastrell tiene un origen peninsular, algunos incluso lo concretan en el Sureste, debido a su gran adaptabilidad al clima de la zona, que le permite soportar altas temperaturas y grandes períodos de sequía, además de crecer bien en terrenos calcáreos.

    Como tal nombre de variedad Monastrell, aparece en documentos de finales del siglo XV. Ha tenido diferentes denominaciones según el momento y las zonas, y con una extensión de cultivo, en un primer momento, por toda la Península Ibérica y por el Sur de Francia, y hoy en día por todo el mundo.

viernes, 18 de septiembre de 2020

EL ÁRBOL DEL AMOR ¿DÓNDE LO PUEDES ENCONTRAR EN JUMILLA?

 En Jumilla el árbol del amor lo puedes encontrar en el Jardín Botánico de la Estacada. 


     

El "Cercis siliquastrum", común mente llamado árbol del amor o árbol de Judas, recibe estos nombre debido al color rsa de sus flores y de la forma acorazonada de las hojas. Un antiguo mito dice que de este árbol se ahorcó Judas Iscariote después de traicionar a Cristo, por ello se le da también el nombre de árbol de Judas, lo que probablemente sea una corrupción del nombre común en francés "Arbre de Judée" que significa árbol de Judea, refiriéndose a la región donde se da.

Es un árbol caducifolio de talla pequeña que alcanza normalmente de 4 a 6 metros de altura, y es nativo de la zona norte del Mediterráneo, desde Francia hasta Oriente Próximo. 

Su llegada a Europa tuvo lugar en la época de cruzadas (año 1200) y su primer destino fue Francia.




miércoles, 16 de septiembre de 2020

JUMILLA GÓTICA

Entre los siglos XII y XV se fechan el periodo gótico en Jumilla. 
Es en este periodo cuando surge la ciudad de Jumilla fuera de las murallas del castillo.
La población se siente segura viviendo fuera de la Fortaleza, y se construyen las primeras calles, como la calle Capitán, donde se instaló el primer Ayuntamiento de Jumilla.
Los monumentos de este periodo son El Castillo, la Ermita de Santa María de Gracia- sus restos se pueden ver junto al Castillo-, la Iglesia de Santa María y Parte de la Iglesia de Santiago.







viernes, 11 de septiembre de 2020

Rincones con historia. Cueva del Peliciego

 La Cueva del Peliciego en Jumilla, se llama así por ser uno de los escondites del bandolero que recorría las sierras de Jumilla y alrededores en el siglo XIX.

En la cueva se pueden ver pinturas rupestres declaradas Buen de Interés Cultural y Patrimonio Mundial.





viernes, 26 de junio de 2020

HISTORIA DEL TEATRO VICO Y VISITA VIRTUAL

Construido en 1883 por el arquitecto Justo Millán Espinosa en estilo ecléctico. Su fachada juega con rasgos orientales y bizantinos. La bicromía, las farolas de hierro y los medallones con rostros de autores teatrales le otorgan un aspecto singular.

En el interior, el techo y el telón de boca se decoran con pinturas alegóricas a las musas y retratos de dramaturgos y actores, obra de Manuel de Sanmiguel.

Las representaciones teatrales, juegos florales y bailes lo convierten en un lugar esencial para la sociedad jumillana de finales del siglo XIX a mediados del XX.


Tras una profunda restauración en 1990, el teatro vuelve a brillar con todo su esplendor. Actualmente cuenta con una amplia programación.